Nuevos objetivos para la logística dentro de un mundo cambiante

En medio del contexto actual, todas las empresas de producción o servicios están sometidas a una gran presión por ser más competitivas en el mercado, en aspectos que van desde cómo obtener materia prima del proveedor lo antes posible, hasta cómo producir y distribuir a tiempo los productos.

Todo esto se enmarca en entregas a sus clientes ajustándolos a gustos y necesidades en el menor tiempo posible, teniendo en cuenta la globalización y las tecnologías en el manejo de datos. Es aquí donde la logística, entendida como el manejo estratégico del flujo de productos o servicios en toda la cadena de abastecimiento hasta llegar al consumidor final, juega un papel esencial.

Mónica Quintana, docente del programa de Ingeniería Industrial de Areandina, dijo a El Universal que “el objetivo de la logística es incrementar la competitividad empresarial a través de la captación y retención de clientes, así como generar beneficios económicos a partir de la comercialización de sus productos«.

La profesional agrega que, «lo anterior se logra requiriendo además, la implementación de un ciclo logístico que garantice la correcta articulación de los factores aprovisionamiento, abastecimiento, producción, distribución, transporte y logística inversa la cual, contiene la logística ambiental”.

Si bien resulta difícil conocer cuál fue el comportamiento de la logística empresarial durante y después de pandemia, para Carlos Camarillo, decano nacional de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Básicas de Areandina (Colombia), existen escenarios con varias aristas a nivel micro y macro económico.

“Por un lado, miles de empresas tuvieron que cerrar dada la dinámica del momento que exigía cambios súbitos y éstas no estaban preparadas ni contaban con conocimientos básicos, ni empíricos para su adaptación».

Por el otro, expuso finalmente Camarillo, «se observó la dinámica de mercados internacionales con un desempeño regular, donde las exportaciones funcionaron realmente bien bajo limitaciones de cierre de fronteras y restricciones operativas de los países involucrados, hechos que generaron hiperinflación en el sistema económico, lo que nos obliga a pensar que los modelos logísticos aún se encuentran en formación”.

Relacionada: El desafío para la distribución urbana es crear nuevas soluciones inmologísticas