La logística desde un punto de vista estratégico

Incluso antes de la pandemia, la evolución tecnológica, incluido el comercio electrónico, y la fuerte integración económica instalada en este mundo ‘globalizado’ e ‘interdependiente’, ya sea entre bloques económicos, países o empresas, ha hecho que se produzcan actividades comerciales, nacionales e internacionales equivalentes. en volúmenes y complejidades cada vez mayores. La exigencia de eficiencia, tanto en el movimiento de mercancías como en el de personas, está presente, ya que no puede haber desperdicios, retrasos o costes innecesarios.

Es importante señalar que, además de la búsqueda de soluciones logísticas más eficientes, la logística también pasó a ser discutida como paso importante en la obtención de ventajas competitivas y de diferenciales de mercado para empresas y países. A la hora de desarrollar estrategias y planes de negocio, la logística se convirtió, sin duda alguna, en uno de los principales factores de éxito. Esto es lo que he llamado la “importancia estratégica de la logística”.

Ha sido creciente y constante, consecuentemente, en todas las actividades que componen la logística y la ‘cadena de suministro‘, las demandas de expansión y mejora de la infraestructura operativa, modernizando los equipos de manipulación, (en todas sus modalidades) almacenamiento y adaptación a los nuevos tiempos, legislación relevante, sistemas de comunicación y transferencia de información, programas de gestión de riesgos, seguimiento y cobertura de seguros. Por ello, también es fundamental formar a los profesionales de la logística para este nuevo papel.

Sin embargo, todos los escenarios diseñados para los próximos dos o tres años, especialmente para América Latina, se encuentran en una situación muy difícil. Sin ninguna tendencia al «terrorismo», la conclusión es que los problemas que se viven actualmente, incluida la pandemia, son mucho mayores y más complicados de lo que se admite o se percibe, y no es imposible que la recesión se profundice en toda la región. Inflación y desempleo.

Como resultado, la gran mayoría de las empresas latinoamericanas, salvo las habituales excepciones, encontrarán serias dificultades para poner en buenos términos sus planes de negocio, y no es casualidad que todas busquen inicialmente solucionar los problemas relacionados con su propia sobrevivencia.

Además, considerando que, en este momento de la pandemia, las ‘cadenas de suministro’ se han interrumpido o alterado, y se están incorporando «nuevos valores», están siendo incorporados, son necesarias nuevas acciones en el campo logístico, ya que los diseños tienden a ser más personalizados y específicos para cada cliente, producto o región y en mercados (consumidores o proveedores) cada vez más complejos. Será necesario entender que los diseños de cadenas de suministro o redes logísticas, además de alto desempeño, deben tener mayor resiliencia.

El mundo empresarial, ante la pandemia y la crisis económica resultante, sabe que ha llegado el momento de «repensar su negocio» e incorporar los nuevos valores y principios que se presentan, como los expresados ​​en las siglas ESG («Medio ambiente, Social y Gobernanza”). Incluso sabe que, entre otros, el uso de energías renovables, la inclusión social, la lucha contra la desigualdad, el racismo y la discriminación, deben formar parte de las ocupaciones empresariales a partir de ahora. De hecho, no hay otra forma.

Paulo Roberto Guedes 

Socio Director de Ripran Consultoría y Consejero de la Asociación Brasileña de Operadores Logísticos (Abol)

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