Lecciones aprendidas en pandemia para almacenamiento en instalaciones

El sector de última milla llegó a un valor de mercado de dos mil 100 millones de dólares y, además, el incremento de ventas online, mostraron la importancia de contar con almacenamiento de productos y de trazar hojas de ruta para lograr la última milla. Todo estos fue impulsado por la pandemia que desarrolló más del comercio electrónico.

En efecto, el E-Commerce irrumpió con un crecimiento paulatino y ordenado que tenía hasta inicios de 2020. Antes de la pandemia, la venta en línea manejaba los volúmenes de entrega sin mayor contratiempo. Sin embargo, actualmente los comercios en línea de todos los tamaños han tenido problemas para completar las entregas por el incremento de compras en celulares o computadoras.

Ante este escenario, las empresas se percataron de la importancia de contar con almacenamiento de productos y rutas para lograr la logística de última milla de manera eficaz utilizando flotillas. Por ejemplo, Carlos Pazarán, director general en NEXOIL, mencionó en un comunicado enviado a NotiPress que en la empresa decidieron no parar operaciones a pesar de la pandemia.

«En NEXOIL, decidimos ver este acontecimiento desde dos vertientes: la primera y más importante, el apoyar a las empresas para adaptarse a esta nueva realidad haciendo crecer en sus negocios«, sugiere Pazarán.

Por otra parte, la segunda vertiente, indica el director, es la oportunidad de hacer crecer la línea de negocios de autoabastecimiento en Nexoil ampliando la red de camiones de distribución de diésel de ultra bajo azufre. Asimismo, la integración de estaciones de autoabasto a más negocios y empresas en México.

Siguiendo la misma línea, datos del portal Statista sugieren, el sector de la última milla en México cerró 2021 con un valor de mercado de 2 mil 100 millones de dólares. La última milla requiere cantidades industriales tanto de combustible para las flotillas de reparto como camiones que entregan mercancía pesada o voluminosa. Pero el rebote en la movilidad y el consecuente consumo de combustibles, no es exclusivo a la última milla.

«El contexto actual presenta una oportunidad inmejorable para desarrollar o ampliar infraestructura de almacenamiento y Autoabasto que permita a las empresas contar con combustibles que garanticen la mejor calidad y precios menores al mercado minorista, antes de que la economía mexicana esté a todo vapor y en los niveles previos a un hecho sin precedentes a nivel mundial», dijo finalmente Carlos Pazarán.

Relacionada: Almacenamiento energético superará los 100 GWh en 2030