Las cadenas de suministro en la nueva normalidad

Dada su importancia, vale la pena hacer una reflexión de cómo ha cambiado nuestro entorno, después de estos 12 meses. El 2022 es otro año en el que confirmamos que “hacer predicciones se ha hecho lo más complicado y se ha convertido en toda una ciencia”. Además, hablar de nueva normalidad tampoco garantiza que esta se desarrolle en un tiempo cercano, dados los impactos de las variantes como ómicron.

Con todo, un estudio desarrollado por T21, entregó algunas conclusiones respecto a las tendencias que se verán en el sector logístico en el marco de una próxima, y a la vez esperada, «Nueva Normalidad».

1. Las cadenas de suministro permanecerán en el centro de la conversación: Si bien, las campañas de vacunación han avanzado durante el 2021, con la aparición de las nuevas variantes (ómicron) aún tendremos retos con los ciclos de producción y distribución tomando en cuenta las futuras campañas de refuerzo.

2. Las cadenas de suministro resilientes y sostenibles, gestión de cadenas verdes y circulares: Tanto los clientes finales como las grandes empresas están direccionando hacia la minimización del impacto ambiental dentro de la cadena de valor y la maximización del uso de recursos naturales. Durante 2021, hemos visto en los sitios de la mayoría de las compañías que ya cuentan con un apartado de sostenibilidad donde podemos identificar los objetivos sobre responsabilidad social corporativa, compromisos sobre reducción de la huella de carbono y compromisos sobre cómo serán jugadores relevantes en la economía circular.

3. Habilitada por tecnologías inteligentes, la industria 4.0 guiará los ciclos de digitalización: Este año 2022, al incrementar los volúmenes y ciclos de producción y distribución, también identificaremos áreas de oportunidad para automatizar y robotizar pisos de producción con el objetivo de aumentar la capacidad de los centros productivos. Además, habrá empoderamiento del colaborador a través de herramientas y plataformas que habilitan la toma decisiones para que sean mucho más informadas y productivas, con el fin de incrementar velocidad en piso y la calidad de los productos, optimizando así los costos.

4. La cadena de suministro seguirá manejando el riesgo como servicios de valor agregado: A lo largo de los dos últimos años la industria realizó un esfuerzo considerable para incrementar las medidas de contención de riesgo, entre ellas, la alternancia de proveedurías locales y offshore, la optimización continua de inventario y el apalancamiento de colaboración entre compañías para fortalecer tanto los modelos de producción como distribución. Cuando se implementa, aún sin tener total adherencia al pronóstico de demanda, una cadena elástica optimiza la capacidad de respuesta que puede ir en ambas direcciones: mitiga el impacto en costos y aumenta el nivel de servicio.

La capacidad que se brinde a las cadena de suministro a través de tecnologías inteligentes como IIoT, machine learning o predictive analytics, permite no sólo reducir nuestra huella de carbono en ciertos puntos o hitos de la cadena de valor, también es un facilitador para comprender cómo gestionar la cadena de valor de producto de forma sostenible.

Contar con una cadena de suministro con capacidades analíticas nos acerca a la siguiente normalidad, donde objetivos y resultados son conceptos primordiales para llevar nuestra estrategia de cadena de suministro del 2022 a la operación. La medición de métricas relevantes para la estrategia es crucial para asegurar el cumplimiento de la estrategia.

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