La uberización de la logística por Elvio Cescato

La coexistencia de dos factores está originando nuevas formas de entrega. Por un lado, muchas marcas y productores pequeños encuentran nuevas alternativas y canales para comercializar sus productos, pero les resulta imposible generar una estructura logística para su reparto.

Por otro lado, los minoristas exigen ciclos de entrega cada vez más cortos, y optan o requieren en algunos casos recibir sus productos en cuestión de horas, incluso si para ello tienen que pagar un costo de entrega superior (a cambio, limitan o minimizan stocks inmovilizados).

Para hacer frente a estos desafíos, las empresas están agregando centros de clasificación y distribución más pequeños más cerca de los comercios. Además, paralelamente al empleo de servicios de entrega tradicionales, están buscando contratistas independientes que utilicen vehículos personales para transportar paquetes, de la misma manera que las compañías de la red de transporte como Uber trasladan pasajeros.

El modelo de negocio de Uber se basa en el simple concepto de proporcionar transporte a sus clientes. La innovación radica en que, a través de una app móvil, se conecta a los pasajeros con los conductores de vehículos registrados en su servicio. Su expansión ha llegado a cientos de ciudades alrededor de todo el mundo, partiendo desde su sede en San Francisco, y ha creado una red global de transporte fácil y asequible, que ahora ofrece viajes compartidos y entrega de mercancías, y ha provocado un movimiento revolucionario llamado uberization (uberización).

Enfocado en la logística, desde fines de 2016 existe Uber Freight, una aplicación colaborativa que conecta transportistas con empresas que necesitan transporte de mercaderías; en un mercado liberalizado como el de los Estados Unidos. La aplicación del gigante tecnológico crece de manera exitosa, englobada en el concepto de “economía colaborativa” como un servicio propio de la “sociedad de la información”.

En mercados más regulados, como el europeo o el local, se define que esas empresas prestan servicios de transporte y las obliga a cumplir con todas las licencias, autorizaciones administrativas y a definir una relación jurídica con los trabajadores y su seguridad.

Sin embargo, con independencia de la manera en la cual estas nuevas formas de colaboración se regulen, las mismas ya están entre nosotros: Uber Freight, Rappi, Globo, aunque están enfocadas en las relaciones B2C ¿cuánto puede faltar para que empiecen a generar colaboración y negocios para lo logística entre empresas? En mi opinión, no mucho. Podemos tapar el sol con un dedo, pero ahí seguirá estando.

Adaptarse a los cambios

Adaptarse a la velocidad de los cambios Apps que planifiquen mejor las rutas de reparto y su recorrido, eliminación o disminución del uso del papel como conformidad de entrega, cobro electrónico, y medios más ágiles e inmediatos de entrega, son cambios logísticos mediatos para los que debemos prepararnos, ya que el mundo cambia y nosotros debemos cambiar con él.

¿Tiene algo de escepticismo? Yo también lo tenía, pero hasta un dinosaurio como yo se animó a utilizar Airbnb y cambiar por completo una costumbre fuertemente arraigada de armar sus vacaciones, y de repente me encontré interactuando con extraños para lograr soluciones fantásticas a precios muy convenientes.

Si lo estamos haciendo en la vida cotidiana, significa que ya es hora de que quienes realizan la distribución de los productos de consumo masivo empiecen a pensar que estas tecnologías y formas de hacer negocios llegaron para optimizar nuestra vida, y su aplicación con mayor frecuencia en el negocio B2B solo depende de su decisión.

 

Por Elvio Cescato. Especialista en distribución de productos de consumo masivo. Extracto de su artículo publicado en la Revista Concepto Logístico de ARLOG, Argentina. Léelo pinchando ese link.

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