Juan Ignacio Donoso de GNLM y las ventajas de utilizar GNL

En términos concretos, el mundo está viviendo una crisis climática, y la discusión se ha centrado en qué bien se está haciendo, cuando debería ser en qué falta para mejorar. Pese a tener grandes avances en la materia, no se puede ser complacientes porque aún se está muy lejos de las metas del Acuerdo de Paris.

En ese contexto, hay que entender que en temas de energía existen muchas fuentes y esto no se reduce sólo a un asunto eléctrico, también involucra a los denominados «energéticos no eléctricos», que son casi el 60% de las fuentes restantes que se consumen en promedio durante procesos industriales, producción de manufacturas, agricultura, transporte a nivel general y por otros procesos derivados de combustibles fósiles y otros.

Al respecto, Juan Ignacio Donoso, gerente de sustentabilidad y asuntos legales de GNL Mejillones, comentó los alcances del uso del gas natural licuado, todo en el marco del webinar «Empresas, energía y sostenibilidad, oportunidades para la economía circular en Chile», organizado por la Universidad de Chile.

¿Qué beneficios se pueden obtener al utilizar el Gas Natural Licuado?

La verdad es que en lo personal, defiendo las externalidades del Gas Natural Licuado (GNL), y lo hago porque siento que el GNL es el combustible de la transición energética. La intención de quienes trabajamos en esta área, es integrar al GNL a la matriz energética de Chile en forma sostenida y creciente, contribuyendo a mejorar el medioambiente. Sabemos que todos los combustibles fósiles contaminan, igualmente entendemos que el que menos lo hace es el gas natural.

¿Cuáles son los objetivos que tiene este sector para minimizar los efectos nocivos respecto al cambio climático?

Queremos contribuir a la diversificación de la matriz energética del país con gas natural, maximizando el uso de nuevas infraestructuras, creando además un valor agregado para todas las partes integrantes. Es decir, que se beneficien los clientes, comunidad, inversionistas, etc. Estamos convencidos que, al incorporar más gas natural a la matriz, estamos sustituyendo a otros combustibles mucho más contaminantes.

¿Qué sucedió cuando se integra el GNL a las empresas?

Cuando entró el GNL a la matriz energética del país, la mayoría de las empresas que se cambiaron fue porque tenían su matriz a diésel, por lo que pasaron a un combustible fósil mucho más amigable con el medioambiente. Con este ingreso del GNL, se comenzó a contribuir a la descarbonización, convirtiendo a algunas centrales termoeléctricas a gas.

¿Cuáles son los procesos operacionales que se realizan al respecto en GNL Mejillones?

Hay que entender que este combustible, al ser licuado, reduce en 600 veces su volumen, algo que facilita mucho el transporte de gas. Si se movilizara gas natural en barco sería mucho menos eficiente. En concreto, cuando llega el buque de GNL, lo descargamos, luego lo almacenamos y posteriormente lo regasificamos en las instalaciones que tenemos en Mejillones. Tras eso, el gas es despachado a los clientes vía gasoductos para la producción de energía eléctrica.

Recientemente comenzó a operar un patio de camiones en sus instalaciones ¿Por qué se toma esa decisión?

Porque, como es lógico, construir un gasoducto es sumamente costoso y hay muchas instalaciones industriales en el norte de Chile que pretenden reconvertirse a gas natural, pero no tienen accesos a gasoductos. En ese contexto, los camiones son un medio de transporte muy efectivo y muy conveniente desde el punto de vista económico para reducir el CO2 de sus plantas. Además de eso, mediante pequeñas plantas satélites de regasificación (PSR) instaladas en áreas reducidas cerca de los clientes, pueden almacenar GNL y procesarlo en sus operaciones industriales.

¿En qué consiste el proyecto basado en paneles solares?

Es un plan que se creó el 2018, y abarca gran parte de la superficie que no se utilizaba en la planta para colocar paneles solares. Esta energía solar la utilizamos para los procesos industriales de la planta, ya que nosotros recibimos GNL, lo almacenamos en estanques y, para transformarlo en gas natural, tenemos un proceso donde el gas pasa por unos ductos rodeado de agua, y para reducir los niveles de CO2 generados por ese consumo de gas natural, lo hacemos pasar por los colectores solares. Este proceso nos hace bajar en un 30% los registros de CO2, es decir, caso 4.400 toneladas de dióxido de carbono.

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