La industria naviera y el uso de las energías limpias para alcanzar la carbono neutralidad

Reducir el impacto de la huella de carbono en el sector marítimo mundial es, en la actualidad, uno de los grandes desafíos adoptados por, gran parte, de las empresas y eslabones de las cadenas logísticas. En tal sentido, los países de la Unión Europea junto con las Islas Marshall, que cuenta con el segundo mayor registro de buques del mundo, respaldaron el objetivo de reducir las emisiones entre un 70% y un 100% para 2050, en comparación con los niveles de 2008.

Asimismo, China en Asia, alcanzaría un peak en las emisiones de dióxido de carbono antes de 2030 y la neutralidad de carbono antes de 2060. Por  primera vez el mayor emisor de dióxido de carbono del mundo se ha comprometido a poner fin a su contribución neta al cambio climático.

El gerente comercial de Green Logistics, Ricardo Riesco, dio cuenta de la importancia de la empresas y las organizaciones por asumir el compromiso de bajar los niveles de los gases con efecto invernadero.

«Uno de los principales contribuyentes a la huella de carbono son los grandes navíos altamente contaminantes. Ahora, claramente en la industria del comercio internacional, ya sean navieras, transporte aéreo, transporte terrestre a través de camiones y ferrocarriles, puertos y extraportuarios exigen que la forma de operar sea con energía mucho más limpia».

El Ingeniero Comercial de la Universidad Adolfo Ibáñez, agregó que «una de las primeras señales en ese sentido las han entregado las navieras, ya que han optado por cambiar su propulsión utilizando energías limpias. Por ejemplo, compañías grandes como CMA CGM, Maersk o MSC, están cambiando la propulsión de las naves a GNL, hidrógeno u otra energía no contaminante».

Plazos para llegar a la carbono neutralidad

Ricardo Riesco, en base a una serie de estudios y asesorías efectuadas en Green Logistics, adelantó que la carbono neutralidad, en el sector marítimo, dependerá del compromiso que asuman las compañías, admitiendo de paso, que aún falta tiempo para lograr cero emisiones.

«El mercado o la industria en general irá exigiendo gradualmente este cambio. Por ejemplo, en CMA CGM, que mantiene una flota de cerca de 400 naves y ya empezaron a operar naves con GNL con el viaje inaugural de la motonave Jacques Saade, este año tienen considerado tener en operación seis naves operadas a través de GNL.

En la industria naviera el cambio será gradual y se contempla un cambio total está para el 2050, sólo en ese tiempo podría ser carbono neutral con naves propulsadas con energía limpia».

Corto alcance

A su juicio, además, existe un inconveniente real que impide, actualmente, el objetivo de alcanzar la carbono neutralidad. Hoy en día, los combustibles no fósiles como el hidrógeno o el GNL, sólo permiten trayectos a corta distancia.

«El problema que presentan estos buques, es que son para distancias cortas. Existen naves que pueden hacer Shanghai – Los Ángeles en 15-16 días, pero un Shanghai – Hamburgo es en 32 días. Eso quiere decir que, un buque con la actual tecnología de propulsión, sólo está capacitado para hacer la primera ruta», enfatiza Riesco.

En ese sentido, dijo que “los gobiernos europeos, ya están impulsando programas medioambientales creando planes tributarios, para fomentar el cambio a estas energía renovable».

En cuanto  a la realidad que vive el sector marítimo de Chile, Riesco indicó que «es necesaria la  existencia de una normativa legal que regule y motive a la industria del transporte y empresas privadas para que hagan la inversión, esto debido a que es el consumidor final del producto el que está exigiendo que el producto tenga un menor impacto en la huella de carbono«, finalizó.

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