Fácil de construir y reparar, método para crear productos íconos por Esteban Carvallo

Si te pidieran pensar en una guitarra eléctrica, lo más probable es que la imagen que se te vendría a la mente sea la de un modelo lanzado en la década del ’50 por una importante compañía de este sector. Su fundador, Leo Fender, creó algunos de los modelos de guitarra eléctrica más populares a nivel mundial, era un amante de la electrónica, tocaba saxofón, era contador, pero no tocaba guitarra. 

¿Cómo creó una empresa que en estos tiempos logra ventas estimadas anuales del orden de US$500 millones?

Después de perder su trabajo como contador, Leo creó una compañía llamada Fender’s Radio Services a fines de la década del ’30 dedicándose a la reparación de equipos de radio y amplificadores. A mediados de la década del ‘40 creó junto a un socio un joint venture para dedicarse a la fabricación de guitarras tipo lap steel, pero al tiempo después se separaron y la empresa tuvo problemas.

Con la claridad de dedicarse a la fabricación de instrumentos musicales eléctricos nace entonces Fender Electric Instruments Company y que hoy, después de haber pasado por varios cambios de propiedad durante su historia, es Fender Musical Instruments Corp. 

En 1950, él y su equipo lanzaron el modelo de guitarra eléctrica Esquire, reconocida por tener una pastilla (dispositivo que detecta la vibración de las cuerdas y lo traduce en una señal que es enviada al amplificador), cuerpo macizo y una estructura modular que llamaremos del tipo cuerpo-mástil-electrónica que facilitaba la producción masiva y la reparación del instrumento. En ese tiempo, cuando una guitarra tenía un problema en el mástil, prácticamente se perdía el instrumento o el arreglo costaba carísimo.

Lamentablemente, la Esquire tuvo problemas técnicos, ya que el mástil se veía afectado por la humedad y no resistía la tensión de las cuerdas. Dado esto, a fines del mismo año, Fender lanzaría la Broadcaster que agregaría una segunda pastilla y mejoraría el mástil con la inserción de una barra metálica dentro de este. Este modelo se tendría que renombrar por ya existir un instrumento con ese nombre y pasó a llamarse Telecaster. Este nuevo concepto de guitarra tuvo un gran éxito y de acuerdo con varios entendidos en el tema, sería el que abriría un nuevo espacio en el sector de los instrumentos musicales y le daría además protagonismo a los guitarristas.

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Sin embargo, con el objetivo de competir en el segmento de alta gama, Leo y su equipo desarrollaron otro modelo de guitarra eléctrica que se convirtió en uno de los más populares a nivel global en estos tiempos, la Stratocaster. En ella integraría los atributos exitosos de los dos modelos previos, y desde el punto de vista del proceso de desarrollo trabajarían de la mano de Bill Carson, un guitarrista de swing de la época que utilizaba una Telecaster.

Lo que marcó la diferencia en la Stratocaster fue que tendría un sistema vibratorio conocido como trémolo sincronizado el que, mediante la integración de una barra metálica en el puente, podía mover levemente la posición de las cuerdas, dándole ese efecto de sonido único y característico en el Rock y Blues. Bill indica en el libro “The Fender Stratocaster” que, gracias a esto, podía cobrar el doble en sesiones de estudio. También se crearon nuevas partes para mejorar la calidad del sonido y, a solicitud de Bill, se modificó la forma del cuerpo de la Telecaster con un diseño que lograba una mayor comodidad para el guitarrista.

La táctica que se empleó para comercializar la Stratocaster fue una bastante tradicional: mientras que la publicidad destacaba el sistema de vibración y la comodidad del diseño de la guitarra, el equipo se centraba en lograr que el modelo fuera utilizado por guitarristas importantes. Con el paso de los años, las siguientes modificaciones que se realizaron sobre el este fueron en torno a la personalización del producto con distintos colores y al reemplazo de ciertas partes para disminuir costos.

Aun así, la adopción en el mercado fue lenta, en parte por el contexto de la época, tanto así que la guitarra demoró aproximadamente 5 años en llegar a manos de un guitarrista en Londres. En la década de los ’60 estaría disponible para importantes músicos como Jimmy Hendrix, Eric Clapton y David Gilmour, guitarrista de Pink Floyd, lo cual dio tribuna para que se transformara en el ícono que es. Es tanta la fama de este modelo, que varias unidades están dentro del grupo de las guitarras más caras del mundo, por ejemplo, la que subastó Gilmour, por un monto cercano a los US$4 millones. 

Para Leo Fender, el mantenimiento de un instrumento era un elemento clave en su diseño. Él mismo indicó “El diseño de cada elemento debe ser pensado para que sea fácil de hacer (construir) y fácil de reparar”. Esto mismo le permitió crear una nueva manera de producir guitarras. Aunque Leo Fender tuvo la astucia de proteger su invención, solicitando la patente del sistema de vibración y reservando el derecho sobre los nombres de sus guitarras, no consideró relevante la forma del cuerpo de esta, lo cual abrió el camino para que el diseño de esta pudiera copiarse y así popularizarse.

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La compañía intentó patentar la forma del cuerpo de la Stratocaster en EE.UU. hace más de 15 años y perdió en un litigio de más de 5 años porque, según indica la resolución del tribunal que analizó el caso, “La evidencia demuestra abrumadoramente que estas configuraciones son tan comunes en la industria que no pueden identificar la fuente”.

Este producto es fruto de un proceso que implicó la generación de modelos previos, la consideración de las necesidades del usuario final, el contar con la expertise para desarrollar tecnología superior y una visión sistémica para obtener un diseño que otorgara facilidad en la construcción y reparación. Es así como, sin querer, Leo Fender creó un modelo de guitarra eléctrica que se volvió la imagen de referencia para la mayoría de las personas. Su diseño es tan superior que ha prevalecido en todo este tiempo. 

¿Cuál es el nuevo producto o servicio que estás pensando para un nuevo futuro?

Nota: por temas personales, Leo Fender vendió su compañía en la década del ’60 a CBS por US$13 millones.

Esteban Carvallo, Ingeniero Civil Industrial UC, Profesor de Diseño y Evaluación de Negocios en Universidad Adolfo Ibáñez y Fundador de Disruptivo SpA, consultora de innovación, especializada en exploración de mercados, tecnología, diseño y evaluación de negocios.

linkedin.com/in/estebancarvallo

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