Euro digital, la naciente moneda de la Unión Europea

El euro digital, es la nueva idea de la Unión Europea (UE) para realizar transacciones comerciales en formato de dinero electrónico que funcionará igual que el efectivo. Es decir, como si fueran monedas o billetes.

Según publicó recientemente El País, el Banco Central Europeo (BCE) sería el emisor de este medio de pago virtual, que nace con el objetivo de complementar el dinero en metálico, no de sustituirlo. Tampoco reemplazará al dinero bancario. Los euros digitales se alojarán en un monedero virtual con el que se podrán efectuar las mismas transacciones que se realizan con las monedas y los billetes. Aún no está en circulación, sino que se trata de un proyecto piloto. Durante los próximos dos años se abordarán cuestiones como el diseño y la distribución para después arrancar el periodo de puesta en marcha, que se alargará hasta 2026.

Juan Carlos Higueras, analista económico y profesor de EAE Business School, destaca al respecto la mejora de la seguridad que puede aportar esta moneda: “Tiene menos riesgo que el dinero fiduciario pues al ser digital se puede seguir el rastro y es más seguro. Simplificará los pagos digitales”.

Desde el punto de vista de la lucha contra el blanqueo de capitales y el fraude fiscal, el euro digital supone ciertas ventajas. “Se reducirá la economía sumergida y se destaca la rapidez en la conversión de una moneda a otra. Podremos cambiar de euro a dólar, por ejemplo, con menores costes de transacción y a mayor velocidad”, dijo Higueras.

Esta nueva tecnología también entraña ciertos riesgos. El ciudadano necesitará monederos digitales, más susceptibles de recibir ataques informáticos a gran escala que los físicos. “Habrá miedo a que se produzca cualquier tipo de ciberataque y el ciudadano pierda sus ahorros».

Cabe destacar, que Europa no es la única en poner en marcha una forma de pago digital. “El 80% de los bancos centrales que emite moneda de curso legal está estudiando proyectos similares”, asegura Carlos Ruiz, director de Estudios del Instituto de Estudios Económicos (IEE), haciendo referencia a un informe del Banco de Pagos Internacionales (BPI) de Basilea realizado en 65 países.

Agregó que “grandes sectores de su población en algunos de estos países no tienen acceso a una cuenta bancaria ni conocimientos financieros básicos, pero el uso del móvil, en cambio, está muy extendido. Los incentivos en los países desarrollados son diferentes y pasan por la seguridad y la rapidez en el pago que garantizan las divisas digitales», enfatizó.

El país que más ha avanzado en la implementación de divisas virtuales es China. El yuan digital se puede convertir a yuan efectivo en 3.000 cajeros de Pekín. El objetivo es ir expandiendo este servicio a más bancos (sólo dos lo permiten) y a más lugares.

Cabe precisar que el euro digital no se parece al bitcoin o a otras criptomonedas. Estas son expedidas de forma descentralizada por entidades privadas y su valor es mucho menos estable al no estar regulado por una entidad como el BCE.

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