Ernesto Aramburu de Hapag-Lloyd: «Servicios chárter está por sobre los US$ 100.000 diarios en arriendo»

El sector marítimo, al igual que otras industrias que son parte de las cadenas de suministro, está viviendo en estos últimos meses una crisis importantes debido específicamente a la congestión de equipos, entre ellos, los contenedores, lo cual genera un aumento considerable en tiempos de espera en terminales de todo el mundo, esperando atracar para cargar y descargar.

Esta coyuntura, principalmente en el período de pandemia, hizo aumentar las tarifas de contenedores puesto que se debió ralentizar el uso de los equipos y, por lo mismo, las navieras y operadores marítimos tuvieron que aumentar los precios de manera irremediable para ser capaces de conseguir el capital de trabajo y amortizar las inversiones.

Al respecto, Ernesto AramburuCountry Manager de Hapag-Lloyd Colombia, durante el webinar «Retos y perspectivas del comercio exterior en la coyuntura marítima global», organizado por ProColmbia abordó el presente y futuro de una industria golpeada por el Covid-19 y por inconvenientes propios de su actividad.

¿Cuáles son las perspectivas de Hapag-Lloyd respecto a una eventual vuelta a la normalidad?

Primer hay que redefinir qué entendemos por normalidad. Con todo, decir que las tarifas se dispararon por una explosión en la demanda durante la segunda mitad del año 2020. Actualmente, salvo lo que ocurre en Estados Unidos, la demanda está dentro de una proyección normal, pero las tarifas siguen altas debido a la congestión de puertos a nivel global.

¿Han sido meses de mucha incertidumbre para la industria?

Efectivamente. Lamentablemente no se ha podido salir de las complicaciones. Primero fue el colapso de la costa oeste en Estados Unidos, luego el encallamiento del Ever Given en el Canal de Suez, y ahora los rebrotes en Yantian y en Ningbo. Con este panorama, los clientes están intentando adelantar sus importaciones por lo que, nuevamente, vemos 20-30 barcos esperando en los puertos de Los Ángeles y Long Beach. Es por esto que se va lejana la normalización de procesos.

¿Qué se espera para el 2022?

Según análisis y proyecciones, se espera que la congestión en puertos logre bajar recién durante el 2022. Incluso hay discusiones en Estados Unidos respecto a si los terminales deben funcionar 24/7, tal como pasa en la mayoría de los países del mundo, y no 5 dias a la semana con 17 horas por jornada.

Lo que se está viendo ahora es que hay más capacidad que se está redireccionando a tráficos más demandados, algo que ciertamente está afectando en Latinoamérica. Hoy, prácticamente no hay buques disponibles y los servicios de chárter están igualmente disparados en sus tarifas. Todo esto implica que se incremente la sensación de incertidumbre el el sector marítimo, pese a que la congestión debe declinar, por lo que las tarifas también podrían bajar, sin llegar a los niveles del año 2019.

¿Qué impedirá llegar a los niveles prepandemia?

Lo costos asociados. Por ejemplo, en el caso de los servicios chárter para un barco de 8.000 8.500 TEUs, ya está por sobre los US$ 100.000 diarios de arriendo, y los dueños no están tomando contratos de dos meses, ahora los están cerrando por año, porque quieren aprovechar esta bonanza y asegurar ingresos para los próximos años. El precio de los combustibles es otro factor entre muchos que afectan a las navieras.

¿El 2023 es un año de transición y cambios con las nuevas embarcaciones?

Efectivamente. Actualmente hay muchas órdenes de nuevos barcos, que serán entregados durante el 2023 y 2024, por lo que habrá que ver qué ocurrirá con ellos en el sentido de saber si reemplazarán a la capacidad que existe, o se sumarán a las floras actuales.

En Hapag-Lloyd pensamos que existirá un mix, es decir, algunas naves saldrán de circulación por se menos eficientes y no cumplirán con la normativa medioambiental y de descarbonización.