Energías renovables deben mejorar el clima y ser competitivas en costes

Se espera que la demanda de energía de la región de Asia Pacífico casi se duplique para 2030.

Tras la crisis del Covid 19 la Comisión Europea ha afirmado que el Pacto Verde Europeo es nuestra nueva estrategia de crecimiento y contribuirá a reducir las emisiones, así como a crear puestos de trabajo. A priori, puede resultar extraño que las tecnologías limpias no sólo representen una forma de cuidar el planeta, sino que también sean la base de la recuperación económica.

Lo cierto es que, en el nuevo escenario energético basado en las renovables, España puede convertirse en uno de los principales productores y exportadores europeos de hidrógeno verde a costes competitivos, por la abundancia de recurso solar y eólico con el que cuenta nuestro país.

Según comenta Eugenia Sillero, secretaria general de Gasnam, esto sucede de igual forma con el biometano originado a partir de residuos orgánicos. Los gases renovables jugarán un papel relevante en el camino hacia la descarbonizacion del transporte, especialmente en aquellos sectores en los que «el uso directo de energía eléctrica a través de baterías, probablemente no será la solución que permita alcanzar los ambiciosos objetivos climáticos, como es el caso del transporte pesado de larga distancia o el transporte marítimo«, afirmó.

De igual forma, Sillero dijo que «el hidrógeno permitirá el desarrollo de una movilidad eléctrica que, por sus requerimientos de autonomía, potencia y tiempo de repostaje, no puede soportarse con baterías, y que supone cero emisiones reales al generarse a partir de electricidad 100% renovable«.

Según la estrategia europea del hidrógeno recientemente publicada, en el año 2030 Europa contará con una producción a gran escala de este combustible verde lo que garantizará su competitividad económica para cualquier uso incluido el transporte. Pero el camino a la descarbonización no se detiene.

Al respecto, dije la experta «ya se cuenta con soluciones competitivas y tecnológicamente maduras disponibles y que debemos aprovechar. Los gases renovables se pueden mezclar con el gas convencional para reducir el contenido de carbono en la mezcla, sin la necesidad de cambiar los motores de camiones y barcos o la infraestructura logística del combustible».

El biometano ya es una realidad en muchos países europeos. De las 4.120 estaciones de servicio de GNC y GNL operativas en la actualidad en Europa, más del 25% suministran biometano.

La crisis lejos de ser una razón para renunciar a los objetivos climáticos, representa una oportunidad para acelerar la transición hacia una economía renovable que sea capaz de satisfacer la creciente demanda de transporte de la sociedad y que aporte al país seguridad energética.

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