El almacenamiento en frío debe ser más inteligente y ecológico

Tras una nueva versión de la European Warehouse Forum and Cold Chain Convention celebrada durante el mes de noviembre en Amberes (Bélgica), evento que incluyó la presencia de varios de los más relevantes representantes del sector de almacenamiento en frío, se concluyó que la industria de estos centros logísticos deben ser más inteligentes y ecológicos, con mayor producción y un mejor acceso a los consumidores.

Esta misma temática la comparte por ejemplo la Asociación de Explotaciones Frigoríficas, Logística y Distribución, quien ha intentado hacer hincapié en la necesidad de que el almacenamiento en frío se desarrolle siguiendo algunas de las principales demandas de la logística en general, camino en el que pretende ser de tipo Smart y acorde a las necesidades para ser mucho más cercanos y empáticos con el medioambiente.

Para dar cumplimiento a estas metas trazadas en el último encuentro, las futuras instalaciones de almacenamiento en frío tendrán que cumplir necesariamente ciertos requisitos que, si bien ya existen, serán indispensables en el porvenir del almacenamiento especializado.

Tales novedades, que deberán ser adoptadas en el corto plazo por parte de los productores de alimentos para el mercado internacional como así también de los distribuidores para el comercio electrónico, tienen como meta reducir los costes de la primera milla logística, paliando así otros en ascenso, por caso la factura energética.

Por supuesto, quienes ya forman parte del sector son conscientes de las oportunidades que se están abriendo respecto de la prestación de servicios específicos, lo que explica por qué cada vez se invierte más en este almacenamiento y cómo es posible que, a pesar de los altos costes, la logística del frío sigue creciendo sólidamente.

Tecnología en almacenamiento reefer

Es evidente que, en un contexto económico y medioambiental que demanda la reducción del coste energético de la logística del frío, la innovación tecnológica se establece como una constante en el mundo de la refrigeración y del congelado. Una de las principales líneas de investigación se centra en las condiciones termodinámicas en las que se realiza la congelación de los alimentos.

La congelación tradicional se produce a una presión atmosférica constante, por lo que se denomina isobárica, pero hay otro sistema donde lo que permanece constante es el volumen, llamado congelación isocórica. Según recoge el Observatorio del Almacenamiento en Frío que ha elaborado Aldefe en el tercer trimestre del año, la reducción de energía mediante la congelación isocórica puede alcanzar hasta un 70% respecto al modo tradicional.

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