Eduardo Bastitta, CEO de Plaza Logística y la revolución de la supply chain…

La pandemia sometió a todo el mundo empresarial, incluido por cierto, a la industria logística a múltiples desafíos, cambios de paradigmas que terminaron por cambiar diferentes reglas del juego, estrategias que debieron tomar un rumbo muy distinto al que se había planificado antes de la Covid-19.

Ahora bien, cuáles son las novedades en temas de desarrollo logístico, cuáles son los impactos reales en el sector y cuáles serán las expectativas que se tienen para el 2022 gracias a la irrupción del comercio electrónico, son ciertamente análisis que se deberán hacer para entender lo que pasó y lo que se necesita configurar para el éxito de las operaciones, en momentos donde las cadenas de suministros aún se ven tambaleantes y sin una posibilidad cercana de normalización.

Eduardo Bastitta Harriet, CEO en Plaza Logística, durante el webinar «E-Commerce y las infinitas oportunidades que abre a la logística», evento organizado por Arlog, detalló cuáles pueden ser las oportunidades de desarrollo y crecimiento que existen en el sector para los próximos años.

¿Cómo evalúa el cierre del 2021 respecto a los centros logísticos en Argentina?

En términos generales, el tercer trimestre de 2021 finalizó con datos de mercado que podrían convertirlo en uno de los mejores años de los últimos tiempos para el sector de depósitos y centros logísticos de Buenos Aires. A partir de la entrada de construcciones pre-alquiladas, la expansión del comercio electrónico y el crecimiento del consumo, se llegó a una absorción neta anual de 153.194 metros cuadrados, que se ubica dentro de los valores máximos históricos.

¿De qué forma se puede analizar la relación pandemia, comercio electrónico y caos logístico?

Estamos en el ojo de la tormenta de una revolución de la supply chain como no se veía en 50 años, lo que representa un gran desafío. Quienes pertenecemos al sector apenas estamos viendo la punta del iceberg en términos de volumen y de penetración del comercio electrónico, y a pesar de tener los conocimientos y la experiencia, no estamos ni cerca de encontrar una solución. Por eso es importante encontrar la vuelta, predecir el futuro. Y en ese sentido en Argentina tenemos una gran oportunidad, porque estamos tan atrasados en comercio electrónico, y particularmente en la logística del E-Commerce, que tenemos la ventaja de observar e implementar lo que se hace bien en los países más avanzados y eso nos da una oportunidad enorme para aplicar esos aprendizajes.

¿De igual manera se puede sacar lecciones de todo lo que se ha vivido?

Por cierto, y es fundamental que esta reactivación se sostenga. Por eso es importante empezar a tomar más perspectiva y ver lo que se viene en Argentina, donde se rompió un círculo vicioso de imposibilidad de crecimiento por falta de volumen y de escala, y también por grandes jugadores como el Correo Argentino y otros operadores privados, que no permitían que el sector genere dinamismo y crecimiento. Eso se rompió durante la pandemia.

El E-Commerce ha tenido un crecimiento explosivo en todos lados ¿Argentina también ha notado esta tendencia?

Obviamente que se ha notado. Los volúmenes se multiplicaron más de 2,5 veces en logística para comercio electrónico, permitiendo tener volúmenes actuales de 220-230 millones de paquetes por año. Es decir, se mueven unos 20 millones de paquetes por mes en logística de E-Commerce. Sin embargo, la perspectiva es de cinco paquetes por habitante por año, o sea un tercio del promedio mundial y apenas una séptima parte de los países desarrollados, por lo que debemos pensar que hay mucho para crecer.

¿Qué se requiere para que esta alza se mantenga?

La logística del E-Commerce está traccionando en Argentina. Y para que continúe y siga creciendo necesita mayor inversión, mano de obra, tecnología, espacio e igual cantidad de mercadería circulante. Se trata de un servicio de la economía que no existía, y eso explica la virtuosidad que tiene en términos de optimización de los factores.

Los otros dos grandes factores de demanda de nuestro sector están vinculados, por un lado, a mejorar, reconvertir y consolidar infraestructuras logísticas obsoletas. Y por otro, al aumento de los flujos, del incremento del PBI del producto. Son demandas que estuvieron bastante ausentes estos últimos años y que en las últimas semanas se están reactivando fuertemente.

¿Cómo proyectan el futuro inmediato respecto a la logística y cadenas de suministro?

Realmente no sabemos qué pasará y cómo lo resolveremos. Sin embargo, estos temas en el mundo desarrollado tampoco están resueltos. Las oportunidades son infinitas. Por ejemplo, no está claro quiénes tienen que ser y qué envergadura deben tener los jugadores de logística. Las situaciones son distintas en cada país. Ninguno responde a una misma lógica, si no en función de lo que había. La oportunidad de levantar vuelo está en mirar afuera, porque mucho de lo que pasa en exterior llegará también a la Argentina.

Hay que tratar de entender y de participar en este nuevo ecosistema que está generando oportunidades increíbles, tanto para emprendedores como para empresas que necesitan reconvertirse.

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