Consecuencias de la guerra en el transporte marítimo mundial

Los efectos de la guerra entre Ucrania y Rusia en el comercio mundial y el transporte marítimo continúan. Por ello, para los cargadores, es importante comprender las implicaciones que este conflicto, así como las sanciones impuestas a Rusia, pueden tener en el sector, de manera que sean capaces de identificar los potenciales riesgos y los posibles movimientos en el mercado, y prepararse para lo que viene.

Desde que estalló el conflicto, las grandes navieras europeas han dejado de escalar en puertos rusos y la carga enviada a San Petersburgo y Novorossiysk se ha encontrado con multitud de problemas, tal y como señala el analista jefe de Xeneta, Peter Sand.

Los cargadores que debían enviar mercancía a Rusia no saben qué hacer, pues su mercancía se encuentra en muchos casos en el lugar incorrecto, repartida por diferentes puertos, ya que las grandes instalaciones europeas no están movilizando contenedores hacia Rusia.

Además, se han reducido las tasas en los flujos del Mar negro y el Báltico, ya que el comercio con Rusia y Ucrania se encuentra detenido por las sanciones y por la decisión de muchos operadores de no aceptar reservas con estos destinos. Por otro lado, los cargadores pueden esperar un incremento de los factores de ajuste por el combustible, dado que está aumentando su precio.

Todo esto llega en un momento muy complejo para las cadenas de suministro mundiales, a consecuencia de los cuellos de botella que aún continúan tras dos años de pandemia. Por tanto, eliminar ahora del comercio marítimo mundial a Rusia, que supone alrededor del 3% de la mercancía global contenerizada, es otra gran disrupción que se añade a la difícil situación que se vivía en el mercado.

Antes del Covid-19, existía capacidad suficiente disponible siempre que fuera necesaria. Sin embargo, la tónica de los últimos dos años ha sido muy diferente, con las grandes navieras dictando el comportamiento del mercado. Su poder es cada vez mayor, como demuestra el hecho de que entre Maersk, MSC, Hapag-Lloyd y One Network sumen el 47% de la capacidad mundial en el sector del transporte de contenedores.

En lo que respecta a Rusia, las sanciones impuestas serán un duro golpe para su economía y afectarán al nivel de vida de sus ciudadanos, pues todos los bienes importados empiezan a escasear cada vez más. Por ejemplo, el precio de los dispositivos electrónicos ha repuntado un 30% con la caída del rublo.

Finalmente, se han registrado nuevas sanciones procedentes de la Unión Europea, referidas a las exportaciones de equipos de navegación marítima con destino a astilleros rusos. Desde la perspectiva del cargador, puede parecer que no tendrá mucho impacto, pero es preciso recordar que son sanciones que afectan a muchas navieras que ya no podrán escalar en puertos de la zona, mientras que otras sí lo están haciendo.

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