¿Cómo ser más eficientes en el control de stock?

Controlar el stock consiste en saber en todo momento qué productos hay en el almacén, con un riguroso registro de entradas y salidas en tiempo real. Y, además, conocer exactamente la ubicación de cada referencia, para simplificar las operaciones y aprovechar al máximo los recursos disponibles.

Tener un buen control del stock es fundamental para la eficiencia del conjunto de la empresa, pero no siempre es sencillo conseguirlo, especialmente si no se ha abordado la automatización de procesos y aún se realizan tareas de control de forma manual. Hacerlo así es una fuente constante de errores. Si un operario se olvida o se equivoca al hacer un apunte, habrá descuadres y será imprescindible realizar inventarios periódicos para hacer un recuento exacto de las existencias.

SCM Logística publicó al respecto que esto puede mejorarse mucho con la implantación de un software que se ocupe del control del stock y proporcione información actualizada de las mercancías almacenadas. Hablamos de un SGA, o Sistema de Gestión de Almacén, adaptado a las necesidades logísticas de cada empresa.

Si bien implantar uno de estos sistemas supone un gasto económico, además por cierto de un cambio en la cultura organizativa empresarial, en la mayoría de los casos, es importante no perder de vista el retorno de la inversión en cualquier proceso de automatización que se aborde en la empresa.

En el caso concreto del control de stocks, hay que tener en cuenta que la adquisición y almacenamiento de mercancía es una importante fuente de gastos, por lo que conseguir la máxima optimización va a suponer ahorro de costes desde el minuto uno.

Métodos para gestionar el stock de un almacén

Método FEFO (first expires, first out): Los productos que tienen prioridad en la expedición son aquellos con fecha de caducidad más cercana. De ese modo se logra que el stock siempre esté actualizado y los vencimientos controlados.

Método FIFO (first in, first out): En ocasiones se utiliza este método en combinación con el anterior, en aquellos casos en que la fecha de vencimiento es un factor a tener en cuenta. Es decir, una vez que ya se ha dado salida a los productos con menor fecha de vencimiento, se priorizan aquellos que entraron antes al almacén.

Método LIFO (last in, first out): En este caso, se prioriza para las expediciones la mercancía más reciente. Se utiliza este método cuando se trata de un tipo de productos que no se deterioran durante el almacenamiento (por ejemplo, determinados materiales de construcción).

Es interesante añadir que hay distintos métodos de producción que afectan de forma directa a la gestión del stock. Dos de los más relevantes son:

Método JIT (just in time): Se trata en realidad de un método de producción pensado para no acumular existencias. Esto influye directamente en el control del stock, ya que se fabrica sólo la cantidad de producto que se necesita y en el momento en que se necesita, evitando el almacenaje innecesario.

Método JIC (just in case): Se basa en un cálculo muy preciso de las necesidades de stock, de forma que se disponga del margen correcto de inventario para no correr el riesgo de rotura, pero sin incrementar demasiado los gastos de almacén.

Con todo, lo principal para mejorar la gestión del stock en cualquier almacén es abandonar los métodos tradicionales de control y pasarse a los sistemas automatizados, mucho más eficaces.

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