Casi la totalidad de transportistas denuncian la asfixia por alza del combustible

Prácticamente la totalidad de los transportistas (90%) denuncian “la asfixia” que vive el sector por la escalada desbocada del precio del combustible y la falta de conductores. Esta es la principal conclusión de la encuesta realizada por la Federación Valenciana de Empresarios del Transporte y la Logística (FVET) según se indicó en una nota de prensa.

Respecto al combustible, el principal problema señalado, el precio ya se sitúa en más de 2,1 euros por litro, un 70% más que el año anterior. En cifras, llenar un camión articulado de carga general de 1.000 litros, con el que se podría recorrer 2.860 kilómetros, cuesta 838 euros más que en 2021. Esto, para una flota media de cuatro vehículos supone un coste de 3.252 euros más que el año anterior.

“El combustible ha pasado de significar un 30% a un 40% de nuestros costes directos. Los asociados aseguran que este incremento puede provocar cierres de empresas, un escenario que puede empeorar aún más si cabe porque no es la única partida que está creciendo”, afirma Carlos Prades, presidente de FVET.

Desde el punto de vista de la Federación, al incremento salarial del 6,5% acordado en el convenio colectivo, también se añade la adquisición de vehículos. “Si el año pasado un camión de carga general costaba 80.000 euros de media este año asciende a 110.000 euros, un 30% más”, añade Prades.

Escasez de conductores

La falta de conductores es otro de los principales problemas junto a los bajos precios del transporte. Este déficit ha pasado de afectar a 1 de cada 3 empresas en 2021, a la mitad de los encuestados. “A corto plazo, necesitamos incorporar de forma inmediata en torno a 2.000 conductores y, a largo, un relevo generacional. La falta de chóferes ya supone operativas paradas”, explica el vicepresidente de la Federación, Juan Ortega.

Los transportistas también señalan las dificultades en las operativas y prestación de servicios (31,3%) como otra de las trabas en su actividad. “Nos referimos a las horas de espera para cargar o descargar la mercancía de cualquier empresa de carga general o a las dificultades en la ocupación de la vía pública, que afectan a las operativas de grúas y mudanzas», agrega.

Finalmente, Juan Ortega dijo que «esta situación se traduce también en pérdidas económicas: en el caso de los portuarios, 5 horas de retención supone una merma económica de 3 millones de euros al mes como mínimo”.

En líneas generales, el sector valora la actual situación con un “suficiente”, pero entorno a un 30% de los transportistas la califica con un “suspenso” debido, principalmente, a estas problemáticas, a las que se suma la competencia desleal, la elevada fiscalidad o la morosidad.

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