Carlos Burgos de Asolog Ecuador y la logística como una estrategia

Actualmente en el mundo existen cerca de 7.800 millones de habitantes, de los cuales más de 178 millones han sufrido el contagio por Covid-19, y la pandemia ha cobrado la vida de 3,8 millones de personas en el mundo y sólo el 5,8% de la población mundial ha recibido las vacunas contra el virus.

En el plano económico, los países y las organizaciones aún no se logran recuperar y se mantienen golpeadas por los efectos de la pandemia, que han generado una crisis con altas tasas de endeudamiento y limitado flujo de efectivo. Particularmente, Ecuador vive una etapa de transición con cambio de gobierno donde se ha apostado por una estrategia de vacunación agresiva para inocular a 9 millones de habitantes en sólo 100 días.

El proceso de vacunación en Ecuador, tiene en objetivo central de proteger a la población, y contribuir a reactivar la economía donde los procesos logísticos de las empresas debieron adaptarse a nuevos canales y tecnologías.

Con todo, Carlos Burgos, Gerente General del operador Logístico 4PL Inteligencia Logística, durante el webinar «Desafíos actuales de la logística», organizado por la Asociación Logística de Ecuador (Asolog), entregó detalles de cómo han afrontado estos meses de pandemia.

Principales desafíos

«Los principales impactos en el sector logístico estuvieron en el poder de reacción que tuvimos ante la adversidad. Muchas empresas se han debido reinventar, modificar su modelo de negocio y adoptarse a estas nuevas necesidades, porque el mundo definitivamente cambió. Me refiero a necesidades que, entes de la pandemia eran prioritarias, ahora se fueron al último lugar».

En cuanto a asumir desafíos desconocidos por el sector logístico hasta antes del inicio de la crisis sanitaria, el presidente ejecutivo de Asolog, comentó que el Covid- 19 modificó todas las estructuras conocidas.

«Actualmente estamos adaptándonos a una «Nueva Normalidad«, donde las necesidades son muy dinámicas y obligan a los mercados a reaccionar ante estos requerimientos. Un ejemplo son los tiempos de entrega y la estructura de los costos logísticos, diversificando muchas veces los medios de transporte para satisfacer las demandas de delivery, servicios express, etc.

De todas formas, Carlos Burgos, rescató ciertos aspectos de un cuadro mundialmente negativo. Pese a lo rudo que fue luchar con la pandemia, igualmente se pudieron sacar lecciones pensando en el futuro.

Trabajo de recuperación

«Ecuador tiene la suerte de ser un país productor en la parte alimenticia, en ese sentido, al ser productor de alimentos de primera necesidad, no sentimos un impacto tan grande. Sin embargo, nos pegó muy fuerte respecto a las exportaciones de nuevos productos, principalmente aquellos enviados desde países asiáticos que cambiaron radicalmente el mercado de la salud.

Agregó que la tecnología y nuevas tendencias son claves para recuperar todo el terreno perdido.

«Ecuador ha logrado visualizar una realidad logística de las cosas. Es decir, se está viendo a la logística como una estrategia, los empresarios ecuatorianos se están preocupando de tener mejores prácticas en el manejo de la logística. Esta realidad, obligó a los proveedores de estos servicios nos volquemos hacia una logística 4.0, hacia la transformación digital, todo con el objetivo de estar preparado para todos los desafíos que se van a venir».

Burgos, fue enfático en adelantar que lo que se viene es una importante demanda de consumo y, aquellas empresas que no cuenten con procesos actualizados, enfocado en nuevas estrategias ni en nuevas soluciones tecnológicas, difícilmente podrá mantenerse competitivo.

«Creemos que se viene una ola de consumo gigantesca, la cual esperamos logre reactivar al país y al sector, esto porque el consumo ha estado estancado durante más de un año y debemos tener las herramientas suficientes para enfrentar el boom de demandas que se nos avecina en los próximos meses«.

La pandemia tanto en Ecuador como en el mundo, generó una volatilidad en la demanda y en el abastecimiento, alcanzando a las cadenas de suministro con desafíos complejos de resolver, pero que en los últimos meses están teniendo atisbos de recuperación.