Bloqueos de camioneros en Canadá repercuten en la economía y se extienden a otros países

El pasado 29 de enero comenzó un conflicto en América del Norte, específicamente en Canadá cuando el llamado «convoy de la libertad», formado por camioneros opuestos a la vacunación masiva contra el Covid-19, convocó en Ottawa a unos 3.000 conductores y entre 10.000 y 15.000 manifestantes.

Desde entonces, más de 400 camiones y centenares de personas bloquearon las calles que rodean el Parlamento canadiense sin que las autoridades puedan desalojarles del centro de Ottawa, pese a los llamamientos repetidos para que abandonen su protesta.

Tras eso, las protestas se trasladaron a los principales puentes fronterizos que unen Canadá con Estados Unidos. Los manifestantes, que aglutinan desde personas opuestas a las restricciones por la pandemia a antivacunas y grupos radicales de extrema derecha, han declarado que abandonarán los bloqueos sólo si las autoridades eliminas todas las restricciones impuestas al sector del transporte terrestre.

La tensa situación que lleva varias semanas, han empezado a impactar a la economía de ambas naciones. Los grandes fabricantes de automóviles en Estados Unidos y Canadá se han visto obligados a reducir su producción debido a las protestas de camioneros canadienses, todo en medio además de la crisis en la cadena de suministros.

El bloqueo del cruce terrestre más importante entre ambos países, está ahogando el suministro de piezas a las plantas que General Motors (GM), Ford, Stellantis y Toyota tienen en los dos lados de la frontera. Por ejemplo, GM canceló turnos en su planta de ensamblaje en Lansing (Michigan), «debido a problemas de escasez de piezas». Misma situación ha afectado a Stellantis.

El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, criticó en twitter los bloqueos de los accesos fronterizos y los disturbios en la capital, donde se declaró el estado de emergencia durante el fin de semana pasado. ”Están poniendo en peligro empleos, impidiendo el comercio, amenazando la economía y paralizando nuestras comunidades”, ha dicho Trudeau, a quien esta crisis ha sorprendido confinado después de anunciar que se había infectado con coronavirus a finales de enero.

Con todo, la Canadian Trucking Alliance estima que entre el 85% y el 90% de los 120.000 camioneros canadienses que trabajan en rutas transfronterizas están vacunados y dijo en su publicación reciente que daba la sensación que muchos de los manifestantes en Ottawa no tenían conexión alguna con la industria del transporte.

Camioneros de todo el mundo se suman a las manifestaciones

La protesta con origen en Canadá, ha inspirado a otros camioneros en todo el mundo a realizar acciones similares, en un intento por congestionar las calles de las ciudades y llamar la atención, como es el caso de Francia, Países Bajos, Bélgica y Nueva Zelanda.

Según BBC News, París vio a cientos de vehículos converger en la ciudad desde toda Francia, en una manifestación que tenía como objetivo interrumpir el tráfico en protesta contra el uso de pases de Covid-19 para ingresar a bares, restaurantes y espacios públicos. Cientos de automovilistas fueron multados por las protestas prohibidas y decenas de personas fueron arrestadas en medio de ráfagas de gases lacrimógenos cerca de los Campos Elíseos.

Asimismo, muchos manifestantes planearon también una protesta en Bruselas, sede de varias instituciones clave de la Unión Europea, para unirse a un movimiento más amplio basado en las manifestaciones canadienses. Bruselas, al igual que en otras zonas, también ha prohibido estos eventos.

Cabe destacar, que tras casi una semana de bloqueos, la policía de Canadá logró despejar el domingo 13 de febrero el puente Ambassador en Windsor, Ontario, uno de los pasos clave en la frontera con Estados Unidos.

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