Los avances de la última década y las nuevas tendencias en logística para el 2020

La última década evidencia un desarrollo descomunal en el área que usted decida investigar. La logística no se queda atrás y más si se considera el amplio universo que conlleva, tanto en el transporte aéreo, marítimo y terrestre, así como en el uso de las nuevas tecnologías.   

Desde 2010 a la fecha, los cambios han sido enormes. Si bien se profundizaron una serie de herramientas que ya venían en marcha, se puede decir categóricamente que el salto en digitalización, automatización, Inteligencia Artificial y robótica aplicado a la logística fue potente y marcará la próxima década. Es que si se habló de revolución industrial o la revolución del lean manufacturing que pemitió incrementar la producción, en altos porcentajes, está claro que con la nueva revolución digital sucederá algo parecido y quizás mayor.

Primeros pasos

Todos esos primeros pasos que se dieron en la última década se consolidarán en los años venideros y las empresas deben estar conscientes de aquello. La revolución 4.0 es una realidad latente. Rafael Westinner experto y socio en la compañía tecnológica McKinsey & Company habla de Operaciones 4.0:

  • Transformación impulsada por el producto: Diseño y análisis avanzado se combinan para darle mayor valor al producto.
  • La Transformación impulsada por el presupuesto: Las técnicas de análisis permitirán que el coste cero (ZBB) sea más factible, flexible y rentable que nunca.
  • Transformación impulsada por la producción: La nueva producción digital conectará nuevas fuentes de datos con máquinas inteligentes y nuevas tecnologías para el procesamiento.
  • Transformación impulsada por la experiencia del usuario: Conseguir implementar procesos lean del mejor modo posible con la habilitación digital integral.

A su juicio el uso de datos también jugará un papel fundamental dentro de toda esta revolución digital-industrial. “Ahí también cobra relevancia los orientado hacia el producto, es decir la incorporación de nuevas tecnologías que permitirá reducir a la mitad los plazos de entrega e incrementar los márgenes de beneficio hasta en un 30%. Gestionar los distintos sistemas informáticos también será cada vez más simple” señala Francisca Howard de Driv.in

Patricia Galiana de IEBS va más allá e indica que “de acuerdo con las proyecciones de McKinsey, los negocios que trabajen en el entorno de la logística y tansporte deberán digitalizarse antes de 2025. Según la consultora, si no lo hacen corren el riesgo de ser retirados del mercado».

Las nuevas tendencias 2020

Juan de Los Ríos Sánchez de IEBS señala que en cuanto a tendencias se refiere, la logística deberá dar respuestas a un mundo cada vez “más complejo cambiante, tenso e interconectado… y lo hará con dos herramientas claves, personal cada vez más cualificado y tecnología, sobre todo, mucha tecnología”.

Señala que “a ese punto hay que prestarle mucha atención, ya que a medida que la tecnología se va desarrollando, se necesitará talento con formación específica que sepa aplicar la tecnología y nuevas formas de trabajo al entorno logístico. Por ejemplo, la necesidad de profesionales que estén familiarizados con Lean Manufacturing, la Industria 4.0, modelos de negocio basados en ecommerce y en Agile Project Management”.

«En 2020 se seguirán desarrollando avances tecnológicos para la logística en los campos de la robótica, la inteligencia artificial, el big data, la visibilidad de la cadena de suministro y la integración de sus componentes… Revisemos las áreas en que se desarrollarán las principales tendencias».

La logística verde

Entre las tendencias novedosas de 2020 se espera la irrupción de la “logística verde” o respetuosa con el medio ambiente. Actualmente la preocupación por el calentamiento global está pasando a formar parte de agenda política y social.

El consumidor está cada vez más concienciado con los efectos de su consumo, parte de los mismos se deben a la cadena logística y se buscan alternativas respetuosas con el medio ambiente. Hay mucho que hacer al respecto en materiales de envase y embalaje, diseño de cadenas logísticas eficientes, uso de medios de transporte sostenibles y menos contaminantes.

Integración

Otra tendencia creciente es la mayor integración de las grandes empresas con sus operadores logísticos exigiéndoles niveles de servicio cada vez más estrictos en la cadena de suministro: previsiones de mercado (de nuevo el big data jugará un papel clave), diseño de las cadenas logísticas, adaptación de producto a mercados de destino, etc.

Digitalización de la cadena de suministro

Otra tendencia a consolidar es la necesidad de digitalizar la cadena de suministro en un entorno en el que predomina el comercio electrónico, las aplicaciones móviles, etc.

Se requiere predecir el futuro y adaptarse a sus caprichosos cambios, ¿no resulta contradictorio?. Puede ser, pero el mercado así lo exige y el mercado (consumidor) es el rey (“Customer is King”), un lema bastante antiguo del área de Marketing pero aplicable a los requisitos logísticos pues ya no es suficiente un buen producto (con el mejor precio, etc.) sino que se le debe entregar cuando y como el cliente lo desee.

Geopolítica comercial

Seguiremos también hablando en 2020 de la geopolítica comercial (o no sólo comercial) con el foco puesto en sus principales tensiones como la guerra comercial de USA y China, la evolución del “eterno” Brexit, las negativas previsiones de una nueva recesión (da mucho miedo hablar de “nueva crisis”), los conflictos sociales en Sudamérica y otros temas latentes pero que parecen tomarse más en serio como la amenaza derivada del cambio climático.

Todo ello parece acercarnos a un mundo cada vez menos cohesionado, pero por otra parte deben valorarse aspectos clave como los acercamientos comerciales que en el caso de la Unión Europea han supuesto los recientes acuerdos comerciales con Mercosur, Japón o Singapur.

Preocupación por la sostenibilidad

En el transporte y la logística internacional se seguirán marcando dos tendencias: sostenibilidad y resolución de problemas en la entrega al cliente (última milla).

Por el lado de la sostenibilidad se seguirán buscando fórmulas de propulsión respetuosas con el medio ambiente (hidrógeno, electricidad, gas, etc.) y se sigue esperando (por lo menos en Europa) al desarrollo del ferrocarril como medio alternativo (pero colaborador) con la carretera. Se trata de una cuestión política y de financiación (ambas, obviamente, van de la mano).

Mayor cuidado del cliente con entregas más rápidas

Las cadenas de distribución acaban con la entrega al cliente y los problemas de la denominada “última milla” (cada vez mayores por las restricciones al tráfico en las grandes ciudades). Al respecto se proponen soluciones (a añadir a las propuestas en los últimos años como los drones) como las entregas en el maletero del coche (está por ver que se transforme en una realidad) y, en general, en cualquier red que pueda prestar el servicio de entrega las 24 horas como complemento a su actividad.

De esa forma el cliente podrá recoger su pedido dentro de su limitada disponibilidad ya que vive en el mundo actual y debería tener en cuenta que lo que se exige se suele acabar pagando, no sólo vía precio sino aportando nuestro esfuerzo (cada vez mayor en términos de horario laboral) a un mundo logístico cambiante, digital y revolucionado pero al servicio del cliente.

A modo de resumen el escenario para 2020 presenta unas tendencias logísticas que deben responder a las demandas de un mundo interconectado y tecnológico al servicio de un cliente que compra las 24 horas desde su dispositivo móvil (el “nuevo mercado”), agrega Juan de Los Ríos Sánchez de IEBS.

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