España: Uso de macrodatos podría ser una solución a la falta de espacio logístico

En España la facturación del e-commerce no para de crecer y en un solo trimestre ha alcanzado los 9.333 millones de euros, señala CdeComunicación en un artículo.

Imagen: BAEnegocios

En el segundo trimestre de 2018 se han registrado más de 159 millones de transacciones, un 34,8% más que el año anterior.

Así lo confirman los datos arrojados por el portal CNMCData, donde también se precisa que las webs de e-commerce en España se han llevado el 52,4% de los ingresos en el segundo trimestre de 2018 y el 47,6% restante son compras con origen en España hechas a webs extranjeras.

Por otro lado, este auge dispara la contratación de espacios logísticos, que alcanzó un nivel de contratación de 935.000 mts2 contratados en Madrid el 2018, lo que supone un nuevo récord en el sector por segundo año consecutivo y una subida del 2% con respecto al 2017.

Según datos de la CNMC, las ventas por Internet crecen a un ritmo interanual del 27,2% y ya mueven 21.800 millones de euros en España.

Fenómenos como Black Friday o Cyber Monday, van dando lugar a la necesidad de una infraestructura logística de grandes dimensiones, lo que obliga a las grandes distribuidoras a ampliar continuamente las instalaciones.

Con respecto a esta problemática, el profesor de Estudios de Economía y Empresa de la Universidad Oberta de Cataluña, Xavier Budet asegura que “la celeridad es un factor clave en las actuales cadenas de suministro”, y que es precisamente por este motivo que “los operadores logísticos se van situando más cerca de sus clientes”.

Sin embargo, la Asociación de Promotores de Cataluña (APCE) y la consultora inmobiliaria Forcadell, alertan la poca disponibilidad de naves industriales en los lugares donde la demanda es más elevada, como Barcelona y Madrid.

“Si el crecimiento de las compras en línea sigue el ritmo de los últimos años, llegaremos a un punto en que no habrá suficiente espacio urbano y se producirá un colapso de los pedidos”, asegura el profesor de los Estudios de Economía y Empresa de la UOC Josep Maria Català.

Según un comunicado de la UOC, Català asegura que el uso de los macrodatos podría ser una solución a la falta de espacio logístico, ya que “permitiría la especialización de los almacenes según el barrio donde estén y factores como la renta per cápita, el volumen comprado, el tiempo de reposición o los productos más demandados por zona, horas y tipo de comprador”.

Analizar los datos de los pedidos permitiría también ganar más espacio para las mercancías. “Podrían ofrecerse descuentos en los productos con menos rotación o bien podrían trasladarse a las naves de fuera de la ciudad para priorizar el almacenamiento de los productos más vendidos”, ejemplifica.

Además, según la UOC, uno de los grandes retos de las entregas de compras electrónicas es el impacto medioambiental, ya que las principales ciudades europeas empiezan a restringir la entrada de vehículos contaminantes.

En esta línea, Buded destaca que “habrá que buscar alternativas más respetuosas con el medio ambiente, como por ejemplo los vehículos eléctricos u otros medios de transporte como el patinete o la bicicleta”.

Ambos profesionales destacan que cada vez veremos más colaboraciones entre distintas empresas “para consolidar y compartir infraestructuras y vehículos para formalizar las entregas”.

También alertan de que las restricciones de los centros urbanos y la congestión del tráfico aumentarán los puntos de recogida. “Las taquillas de recogida permiten entregar más paquetes en menor tiempo, por lo que la rotación del producto aumenta y hay más espacio disponible en los almacenes”, explica Català. 

En definitiva y con la base de cuestionarnos si el eCommerce acabará desplazando los grandes almacenes, la profesora de Estudios de Economía y Empresa de la UOC Inma Rodríguez-Ardura asegura que “los hábitos de los consumidores españoles cambian» y que a pesar de «valorar la calidad del servicio, también buscan la máxima comodidad y flexibilidad en las compras”.

Rodríguez-Ardura explica que prefieren comprar en varios canales y dispositivos. “Lo que desea el consumidor es pasar fácilmente de un canal al otro durante el proceso de decisión”.