Chile se consolida como el país con el PIB per cápita más alto de la región y posee una economía de casi US$ 300.000 millones

Durante el año 2018, la actividad económica creció 4,0%; cerrando el año con un crecimiento de 3,6% en el cuarto trimestre. Desde la perspectiva del origen, todas las actividades económicas chilena exhibieron cifras positivas, siendo la minería del cobre, los servicios personales y el comercio las actividades que más incidieron en el crecimiento del PIB, según informó el Banco Central.

Durante el año 2018, la actividad económica creció 4,0%; cerrando el año con un crecimiento de 3,6% en el cuarto trimestre. Foto / BC Chile.

Teniendo en cuenta esos datos y gracias al empuje de la inversión, el PIB de Chile se ubicó en los US$ 298.798,1 millones, ubicando al país en la posición número 41 entre las economías del mundo”, publicó La Tercera.

Según el matutino dicho “ránking es liderado por los monstruosos US$ 20 billones de EEUU, los US$ 19,8 billones de la Unión Europea y los US$ 13,4 billones de China. De acuerdo a las cifras del instituto emisor, el PIB per cápita del país medido por paridad de compra se elevó hasta los US$ 25.891, la cifra más alta en la región. A Chile le sigue Uruguay (US$ 23.571), Argentina (US$ 21 528), Colombia (US$ 17.406) y Brasil (US$ 16.199)”.

La economía chilena “supera marginalmente los US$ 25. 806 de Croacia, pero aún está a una distancia considerable de otras economías europeas como Rumania (US$ 26.498), Grecia (US$ 29.057) y Portugal (US$ 31.964)” se indicó.

Informe Banco Central

Cabe destacar la recuperación de la minería, servicios empresariales y construcción, los cuales revirtieron la tendencia a la baja del año anterior. Por su parte, cifras ajustadas estacionalmente dieron cuenta de un crecimiento en todos los trimestres del año, destacando el primero y el cuarto.

En el resultado del año predominó el desempeño de los servicios. En el cuarto trimestre destacó el dinamismo de minería y construcción. Desde la perspectiva del gasto, el PIB se vio impulsado por la demanda interna, cuyo efecto fue parcialmente compensado por una caída de las exportaciones netas.

En efecto, la demanda interna creció 4,7% en el 2018; el consumo de personas y, en menor medida, la formación bruta de capital fijo (FBCF) explicaron este resultado. Por su parte, la acumulación de existencias alcanzó un 1,3% del PIB a precios del año anterior.

Respecto del comercio exterior, tanto las exportaciones como las importaciones presentaron un alto dinamismo en el año. Dentro de las exportaciones, destacaron los envíos de cobre, salmones y frutas.

En términos desestacionalizados, la demanda interna creció en todos los trimestres salvo en el tercero que registró una caída. En el resultado del primer trimestre predominó el consumo de servicios, mientras que en el segundo la caída en las exportaciones netas fue más que compensada por aumentos en el resto de las agrupaciones.

En la segunda mitad del año destacó la incidencia de la variación de existencias, negativa en el tercer trimestre y positiva en el cuarto. El ingreso nacional bruto disponible real creció 3,8%, tras exhibir variaciones positivas en todos los trimestres. El menor crecimiento en relación al PIB se explicó principalmente por una caída en los términos de intercambio y mayores rentas pagadas al exterior, las que fueron parcialmente compensadas por mayores transferencias recibidas del exterior.

El ahorro bruto total ascendió a 22,7% del PIB en términos nominales, compuesto por una tasa de ahorro nacional de 19,5% del PIB y un ahorro externo de 3,2% del PIB, correspondiente al déficit en cuenta corriente de la balanza de pagos. De acuerdo con la política de publicación establecida, se revisan las cifras correspondientes a 2016, 2017 y 2018.